VIVI KREUTZBERGER “PARA MUCHOS, DON FRANCISCO ES EL PAPA DE LA VIVI”

Imprimir

Vivi Kreutzberger
Con una renovada figura –que no ha pasado inadvertida–, la animadora reapareció en pantalla con una nueva temporada de “Gigantes con Vivi”, donde quiere rescatar lo mejor de su trayectoria televisiva, próxima a cumplir 10 años desde su debut ante las cámaras.

Está espléndida. Hace unas semanas, cuando salieron al aire los nuevos spots institucionales de Canal 13, lo que más llamó la atención fue lo delgada que se veía Vivi Kreutzberger, lo que generó de inmediato una ola de especulaciones acerca de qué habría hecho la animadora, si se habría sometido a alguna cirugía o seguido alguna dieta extraña como la de la recordada sopa de repollo que medio Chile terminó probando, o incluso si habría algún truco de imagen.

Pero en persona queda claro que no es cosa de efectos especiales, si hoy luce y se siente tan bien es gracias a un cambio en sus hábitos de vida, empeño en que no está sola, es algo que ha emprendido en familia.

Este fin de semana volvía a la pantalla, con el lema “Amor y humor”, la undécima temporada de “Gigantes con Vivi”, programa que ella se niega a catalogar de estelar y que se ha renovado dejando de lado las entrevistas que le dieron tanta notoriedad en el pasado, porque “ya no me quedaba mucho por entrevistar”, y también consideran que en la actualidad el público necesita más entretención y participación, por lo que se han incorporado concursos y la participación estable de los humoristas de “Manpoval” y “Millenium show”.

Para Vivi es además una oportunidad de reencontrarse con la gente con la que siempre ha tenido más cercanía gracias a ser un rostro atípico, que está próximo a cumplir 10 años desde su debut ante las cámaras, en un segmento de “Sábado Gigante” a mediados de 1999. Y, como considera que ser una figura pública debe servir para algo más, han incorporado una campaña para promover que no se conduzca habiendo consumido alcohol, tal como el año pasado abordaron la violencia intrafamiliar, iniciativa que fue reconocida por el Sernam.

Este año se cumple una década de su debut como animadora, ¿qué siente?


–Diez años no dejan de ser y hago un buen balance, creo haber crecido profesionalmente, he probado distintas aristas en la animación y aprendido muchísimo. Cuando entré a la televisión creía saber mucho, y hoy me doy cuenta de que una cosa es que tengas condiciones, pero se necesitan horas de vuelo en todas las profesiones. Cuando pasó lo del río Hudson, el caso del piloto que salvó un avión con gente, era una persona mayor, eso no lo hubiera hecho uno más joven. Lo mismo siento yo, me doy cuenta de que la experiencia me hace llevar las situaciones de mejor forma, hoy tengo más aplomo, sé llevar las entrevistas;
nunca me he puesto nerviosa, pero eso no quiere decir que haya sabido desde siempre.

Artículo Completo en la Edición Impresa.

Portada Actual

Buscar

Portada Especial

Visitantes OnLine

Tenemos 10 invitados conectado